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El placer de causar daño

In División, Pablo, Vida cristiana on 28 febrero 2014 at 10:57 pm
Por Carlos Rodríguez

 

Casi al final de la segunda epístola que Pablo escribe a Timoteo menciona a un hombre que le ha hecho mucho daño. Se llama Alejandro y su oficio es trabajar los metales.

Pablo dice: “Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras” -2 Timoteo 4:14,15.

Alejandro el calderero me ha causado muchos males
No se sabe nada más de este Alejandro. Pero Pablo deja constancia de su lamentable conducta. El apóstol enfatiza que Alejandro lo trató “muy mal”.

En algún momento Pablo le escribe a los Corintios que en su vida como cristiano y evangelista ha estado en muchos peligros y uno es “peligro entre falsos hermanos” (2 Corintios 11:26).

Muchos estudiosos de la Escritura concuerdan en que causar muchos males en este versículo significa “aportar información contra una persona”.

William Barclay en su comentario sobre este pasaje escribe:
Puede ser que Alejandro fuera un cristiano renegado que acudiera a los magistrados aportando información, falsa o verdadera, que se podía usar contra Pablo, en su deseo de desacreditarle y destrozarle de la manera más deshonrosa posible”.

¿Es posible encontrar cristianos en la iglesia actual con la inclinación de Alejandro de brindar información real o falsa solo para causar daño a otro cristiano? ¿Por qué hay hermanos que hablan de otro con el afán de causar daño? ¿Es usted como Alejandro, que usa información real o tergiversada para causar males a otro hijo o hija de Dios?

Causamos daño cuando hablamos cosas de otra persona movidos por el chisme, la envidia o el celo maligno. Si usted habla de un cristiano motivado por alguno de estos frutos de la carne seguro que causará mucho daño.

El Señor le pague conforme a sus hechos
¿Buscó la venganza Pablo? No. Estaba convencido de que el Señor le pagaría a Alejandro conforme a los males que había causado, le retribuiría conforme a sus hechos.

En 2 Corintios 5:10 el apóstol Pablo escribe que cada uno recibirá -ante el tribunal de Cristo- “según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo”. ¿Qué había hecho Alejandro? Muchos males al apóstol Pablo.

La versión Palabra de Dios para Todos traduce Romanos 12: 19 así: “No traten de vengarse de alguien, sino esperen a que Dios lo castigue, porque así está escrito: «Yo soy el que castiga, les daré el pago que merecen“. Aunque Pablo no buscó vengarse, sí le advirtió a Timoteo que tomara precauciones ante Alejandro.

Guárdate tú también de él
En el versículo 13 de esta epístola Pablo le dice a Timoteo: “Trae cuando vengas…”. Timoteo debía viajar hacia donde estaba Pablo, entonces al llegar en algún momento iba a encontrarse con Alejandro. Para evitar que le causara males, el apóstol aprovecha para ponerlo sobre aviso respecto a la conducta de este hombre.

Qué triste cuando un miembro de la iglesia es señalado por su mala reputación y el mejor consejo es tener cuidado de él. Aquí significa apartarse o alejarse de personas como este Alejandro, porque en cualquier momento puede hablar con el interés de causar mucho daño.

Se ha opuesto a nuestras palabras
Oponerse es resistir. Alejandro había resistido a Pablo por medio de palabras, ofreciendo información que le causara daño a este predicador y defensor del evangelio.

Los comentaristas concuerdan que en estos versículos el apóstol se refiere a un juicio realizado contra él en la corte romana; en ese juicio Alejandro se habría opuesto a las palabras de Pablo acusándolo y causándole muchos males.

Así, Timoteo estaba advertido del peligro que representaba Alejandro, pues en algún momento este hombre también podría acusarlo y causarle muchos males. Si se había opuesto a Pablo, no tendría problemas en ver como inferior a Timoteo.

¿Hay en la iglesia actual cristianos capaces de acusar a otro cristiano con el afán de causarle daño? Sí. Aún es posible encontrar creyentes dispuestos a oponerse a las palabras de otro cristiano con el fin de desacreditarle y manchar su honor.

No se sorprenda de ver cristianos que en juicio contra otro pueden volverse en una especie de animal furioso que solo querrá morder para herir, para hacer daño. Aquí se trata de oponerse a las palabras de un hermano y hablar en su contra con el fin de destruir o causarle mal.

Ojalá usted no sea de las personas que sienten placer en oponerse a la palabra de otro cristiano solo para causar daño, hacerle mal o destruirlo.

Reflexiones

  • Aceptar la recomendación de Pablo: Cuidarse de los que tienen las características del Alejandro mencionado en esta carta a Timoteo.
  • Aprender a dominar la lengua para que no salgan de nuestra boca palabras con el fin de causar daño (1 Pedro 3:10).
  • Luchar contra el mal hábito del chisme (Proverbios 26:20). Una vez un hermano me preguntó si yo sabía algo de una persona. Le respondí que sí, pero que de mi boca no lo iba a saber. Que si quería saber, le preguntara a esa persona porque me había contado en confianza y yo no estaba autorizado para dar esa información.
  • Si usted tiene algo contra un hermano o siente que lo ha dañado, búsquelo y trate de resolver la situación con amor (Mateo 18:15-17).
  • Tener en alta estima a nuestros hermanos en Cristo (Filipenses 2:3) y evitar a toda costa convertirnos en la fuente de sus males.

Resolver problemas personales en la iglesia

In Disciplina, Iglesia, Vida cristiana on 28 febrero 2014 at 9:40 pm

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Una mente para Cristo

In Vida cristiana on 15 septiembre 2007 at 6:19 pm

Interior“Aquel que quiera cambiar al mundo debe empezar por cambiarse a si mismo.” Sócrates.

Muchas veces volteamos a ver alrededor de la iglesia y la mayoría de las veces encontramos algunas deficiencias. En vez de buscar una solución señalamos culpables. Unos dicen: “es que el predicador…”; otros: “si él lo está haciendo, ¿porque yo no?”. La mayoría ha optado por tomar este tipo de actitudes. Todos quieren ver una iglesia diferente, pero ninguno toma la responsabilidad. Nunca es uno quien tiene la culpa de que:
*La Iglesia no crezca.
*La flaqueza espiritual.
*Falta de disposición.
*La mediocridad en las alabanzas a Dios.

Pero para su infortunio las cosas no son así, la responsabilidad recae sobre todo aquel que se diga a si mismo cristiano. Todos somos un cuerpo I Corintios 12:27. Ezequiel 18:20 dice: “el alma que pecare esa morirá…“.
Entonces podemos inferir que el alma que haga la voluntad de Dios tendrá vida eterna. Cada quien va ha responder a Dios según las obras que haya hecho. Si usted va a los cultos por mera costumbre, por creer que es un club social, etc., canta los himnos sin gozo, no ofrenda lo que debe de ofrendar, entonces es una total negligencia de su parte y tendrá que responderle a nuestro Dios.
Grve esto muy bien, nadie sino usted y solamente usted es responsable de ver a la iglesia inmersa en la situación en la que está. Usted tiene que trabajar junto a los otros miembros del cuerpo para salir de ese bache que a veces parece un abismo, sepa que tenemos algo hermoso que va a brillar pese a todo: ¡la verdad!
Pero si adopta actitudes negativas, y por eso no la deja brillar dentro de usted, es siervo inútil para Dios y una total deshonra para la iglesia.

Dios quiere que le amemos con toda nuestra mente (Marcos 12:30). Es decir, con plena facultad mental y disposición para hacerlo. Amar a Cristo no es un simple “¡Jesús ¡Te amo!“. Es algo más. Amarle de esta manera significa tener completa disposición de nuestra mente para cumplir los mandamientos que el Señor nos da.
Mateo 5:19 Dios quiere que seamos luz, lo increíble de todo es que muchas de las veces pareciera que hay hermanos que tienen versiones que dicen que sean tinieblas. Por el triste testimonio que tienen hacen literalmente huir de la iglesia a las personas. Parece increíble, pero al menos hasta donde yo sé la luz en las tinieblas resplandece; pero, estos hermanos “luminosos” no se pueden distinguir de una persona mundana, quieren hablar igual, divertirse de las mismas formas en que ellos lo hacen y hasta vestirse igual. 
Hermanos, Dios quiere enseñarles que ustedes han salido de la tinieblas tal como en Génesis 1:4 Dios separó lo que era agradable para él: separó lo bueno. Ahora que ustedes son luz, eso que es agradable a Dios. El mundo está perdido. Cada día más almas se extravían y son engañadas por Satanás, pero ustedes no permiten que la luz hermosa y bendita de Jesucristo penetré en ellos. Espero que estén conscientes de lo grave de su decisión.

I Juan 3:2-3. Dios quiere que el cristiano tenga una mente de renovación, de purificación. Sin embargo, muchos “cristianos” sólo tienen en mente revolcarse en su inmundicia cada vez más. Esto no cabe en la confraternidad de los Santos.
Otra cosa muy importante es que debemos de tomarle mucha importancia al estudio de la Biblia, II Timoteo 3:16-17. Dicen que la preparación es la clave del éxito, si usted no se prepara de acuerdo a lo que la voluntad de Dios (La Biblia) requiere, habrá fracasado en su misión.

Debemos tener una mente distinta a la gente de afuera. Debemos ser esa luz y ese ejemplo que Dios quiere. En fin, ser grandes hombres espirituales como lo fue Moisés, Elías y todos aquellos grandes hombres de Dios.

Rafael Lara Valdez

La Contienda (Génesis 13:1-8; 26:18-25)

In Vida cristiana on 12 julio 2007 at 8:20 pm

Cuatro campesinos se encontraron fuera de una ciudad cuando iban de viaje. Los llamaremos los señores A, B, C, y D. El señor A y el señor B durante mucho tiempo habían estado fuertemente enojados, el uno contra el otro por causa de ciertos límites de sus propiedades, pues eran vecinos, y dichos límites no estaban claramente definidos.

Cuando A y B se vieron no se saludaron, se hicieron reclamaciones recíprocamente, comenzaron a usar un vocabulario insolente y a ofenderse de palabra. Entonces A desafió a B para que pelearan a puñetazos: A comenzó, y B devolvió los golpes… Al fin A fue derrotado, y cayó al suelo. Mientras, los señores C y D estuvieron observando el desarrollo de los acontecimientos; y aunque tenían un problema como el de A y B, y los niños de uno habían peleado con los niños del otro, el señor C dijo a D: “Señor D, yo creo que debemos orar. Vamos a orar”.

Después de la oración dijo el señor D: “Vamos a ponernos de acuerdo; para arreglar nuestro problema yo haré mi parte y usted hará la suya. Cada uno de nosotros tiene algo de razón y ha cometido unos errores en este asunto”. El señor C estuvo de acuerdo con esto, y después de haber orado otra vez resolvieron su problema; y el domingo siguiente se sentaron juntos en el templo y juntos adoraron a Dios.

Las contiendas siempre han existido y existirán, por siempre. Nadie puede quitarlas ni las quitara, son parte de este mundo. Pero según la palabra de Dios hay remedio para las contiendas. No es bueno que el pueblo de Dios viva en contiendas, el pueblo de Dios debe procurar la paz. Veamos lo que la Palabra de Dios nos enseña en esta oportunidad.

¿Quién es el que comienza las contiendas?

El arrogante (Despreciativo, ofensivo) es el que produce la contienda entre los hombres, (Proverbios 13:10; 28:25). “El león y el asno presuntuoso: de nuevo se hicieron amigos el ingenuo asno y el león para salir de caza. Llegaron a una cueva donde se refugiaban unas cabras monteses, y el león se quedó a guardar la salida, mientras el asno ingresaba a la cueva coceando y rebuznando, para hacer salir a las cabras. Una vez terminada la acción, salió el asno de la cueva y le preguntó si no le había parecido excelente su actuación al haber luchado con tanta bravura para expulsar a las cabras.– ¡ Oh sí, soberbia — repuso el león, que hasta yo mismo me hubiera asustado si no supiera de quien se trataba !Si te alabas a tí mismo, serás simplemente objeto de la burla, sobre todo de los que mejor te conocen.”

El colérico incita los pleitos, (Proverbios 15:18). El enojo no controlado y dañino puede destruir. Muchos en su enojo pueden dañar ha muchos hermanos en la iglesia.

El necio es otro que promueve las disputas, (Proverbios 18:6).

1) Los labios del loco vienen con pleito; y su boca a plaga llama. (versión Sagrada Escrituras)

2) Los labios de uno que es estúpido se meten en riñas, y su misma boca pide hasta golpes. (Traducción del Nuevo Mundo)

3) Los labios del necio son causa de contienda; su boca incita a la riña, (Versión Internacional).

El quisquilloso (delicado, exigente) suscita a la pelea, (Proverbios 26:21).

El chismoso origina las peleas, (Proverbios 26:20). El receptor de cuentos y el chismoso son los agentes de la discordia. Si ninguno recibió la calumnia en el primer caso, no se podría propagar. De aquí en adelante nuestro proverbio, “El receptor es tan malo como el ladrón.” Y nuestras leyes los tratan igualmente; para el receptor de bienes hurtados, son colgados, así como también él que los hurtó.

*”Algunas personas creerán cualquier cosa si es murmurada”.

*”Chisme es el microbio más mortal. No tiene ni patas, ni alas. Está enteramente compuesto por cuentos y la mayoría de ellos tienen aguijones que pican y arden”.

*”Vive de tal manera de que no te avergonzarías de vender el loro de la familia al chismoso del pueblo”.

El incitador es la persona que provoca a otros a caer en la contienda, (Proverbios 30:33).

El detractor ( calumniador, acusador, mentiroso) para que terminen los problemas, (Proverbios 22:10).

El hombre de corazón perverso, (Proverbios 6:12,14). El que es malvado y perverso anda siempre contando mentiras; su mente es perversa, piensa siempre en hacer lo malo y en andar provocando peleas, (VersiónDios Habla Hoy).

El carnal (1 Corintios 3:3). La contienda comienza porque se actúa como personas carnales, es decir como hombres naturales y no como espirituales. “porque todavía son carnales. Pues habiendo celos y discusiones entre ustedes, ¿no son carnales y andan como hombres del mundo? (Nueva Biblia de los Hispanos.)

¿Por qué dejar la contienda?

Porque es como soltar las aguas, y las agua sueltas es difícil detenerlas, y destruye todo lo que encuentra a su paso. La contienda es igual, (Proverbios 17:14). El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas; Deja, pues, la contienda, antes que se enrede. Cuándo usted ve que la disputa pueda traer problemas graves salgamos inmediatamente.

Hay que dejar la contienda, porque Dios la fastidia reprueba el alma de quienes la practican. Proverbios 6:16,19: “El testigo falso que difunde calumnias y enciende rencores entre hermanos”, (Versión Nácar Colunga).

“El testigo falso que profiere calumnias, y el que siembra pleitos entre los hermanos”, (Biblia Jerusalén).

Conclusión

Filipenses 2:3 “no hagan nada por orgullo o sólo por pelear. Al contrario, hagan todo con humildad y vean a los demás como mejores a ustedes mismos”, (Nuevo Testamento Lenguaje Sencillo).

2 Corintios 13:11: “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros”.

El hombre que evita las contiendas es virtuoso, (Proverbios 20:3).

a) Es honra del hombre evitar discusiones, mas cualquier necio puede iniciarlas, (Versión Dios habla Hoy).

b) Es una gloria para el hombre desistir de disputar, pero todo el que es tonto estalla [en ello], (Traducción del Nuevo Mundo) .

-Ángel Lagos

El Costo de la ira

In Vida cristiana on 12 julio 2007 at 6:17 pm

La Biblia no solamente contiene muchas pruebas infalibles que testifican acerca de su inspiración divina, sino también ofrece muchos mandamientos prácticos que son beneficiosos para la salud y bienestar general de todo ser humano. Uno de estos mandamientos prácticos es encontrado en Santiago 1:19,20: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios“.

Comenzando con el homicida Caín, y por toda la Biblia, vemos los efectos negativos de la ira humana. El libro de Proverbios está lleno de comentarios preventivos acerca de controlar la ira y evitar a los hombres habitualmente enfadados. Interesantemente, la profesión médica moderna ha contribuido a la discusión acerca de la ira.

En su libro que estimula al pensamiento, titulado None of These Diseases (Ninguna de Estas Enfermedades), los médicos S. I. McMillen y David E. Stern sacaron a la luz el hecho-bien conocido en la comunidad médica- que la ira habitual no solamente es destructiva, sino también tiene el potencial de matar. En la página 205 del libro, ellos citaron a los doctores Redford Williams y Virginia Williams; “Por ejemplo, enojarse [habitualmente] es como tomar cada día de su vida una dosis pequeña de algo de arsénico venenoso de efecto lento”.

Luego, en el capítulo titulado “Danger-Anger” (“Enojo- Peligroso”), McMillen y Stern mencionaron un estudio llevado a cabo en 1981 acerca del nivel de hostilidad de 255 estudiantes de medicina. De aquellos a quienes se les descubrió un alto nivel de hostilidad, el 13 por ciento murió a una edad media. De aquellos con un nivel bajo de hostilidad, solamente el 2 por ciento murió a edad media. Desde luego, la ira en, y por sí misma, en ciertas proporciones, no es necesariamente destructiva. Incluso Jesús, en ocasiones, se enojó (Marcos 3:5). Sin embargo, la actitud incontrolada de “descargar nuestros sentimientos de ira” no obra la justicia de Dios.

En cambio, esta guía solamente al comportamiento destructivo y pecaminoso que afecta negativamente el cuerpo y el alma. Ciertamente, el escritor de Proverbios lo expresó elocuentemente cuando escribió: “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad” (16:32).
-Seleccionado

Para crecer debemos corregirnos

In Vida cristiana on 31 marzo 2007 at 1:53 pm

No basta predicar temas atractivos para los oyentes, antes es necesario aplicar la enseñanza en nuestra propia vida. Una iglesia madura puede dar y recibir amonestación. La madurez permite estudiar, comentar y discutir cualquier tema sin disgustos ni enojos.
Los miembros que se enojan o disgustan cuando se les exhorta, son niños todavía. Muchos viven descontentos pero callados, saben de las imperfecciones que existen en la iglesia, mas no se esfuerzan por corregirlas.

Crecer por medio de corregir lo que falta
El autor de Hebreos escribe “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez,  para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal” (He.5.12-14).
En este mismo sentido, Pedro detalla las virtudes que un cristiano maduro añade a su vida: fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor, (2 Pe. 1.5-9).
Los pasajes antes citados hablan de perfeccionarse y crecer por medio de la corrección, la cual aplica a nivel personal como congregacional. Por ejemplo, si una iglesia quiere perfeccionar el canto de los himnos, debe reunirse para practicarlos. Si un predicador desea perfeccionarse en la enseñanza, debe estudiar más la palabra de Dios.

Examinarse uno mismo
Para lograr la corrección es necesario aplicar lo que escribe Pablo en 2 Corintios 13.5: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?”. Si no tenemos la capacidad para examinarnos será difícil reconocer nuestras faltas.
En Apocalipsis encontramos una lista de iglesias que debían examinar sus errores y corregirlos para no perder su salvación. El ángel del Señor le hizo un llamado a las iglesias de Efeso, Pérgamo, Tiatira, Sardi, Filadelfia y Laodicea. Cada una de ellas tenían faltas diferentes ante de Dios, todas eran iglesias de Cristo, y se les mandó examinar y corregir sus imperfecciones.
Si Dios nos escribiera una carta, ¿qué nos diría? ¿Tenemos faltas que corregir? ¿Necesitamos hacer cambios para poder crecer y perfeccionarnos en la fe?

Sugerencias
Las reuniones deben ser alentadoras para que todo miembro se anime a estar presente: “Yo me alegré con los que me decían: a la casa de Jehová iremos”, (Salmos 122.1).
Nadie debería aburrirse ni distraerse en las reuniones, tanto los miembros como quienes predicamos, dirigimos himnos, oraciones, etc, tenemos una cuota en este asunto.

1. Use el canal de vida espiritual.
Todas las iglesias tienen dos o tres servicio a la semana y es muy importante que los miembros asistan a estos cultos. Quienes no asisten fielmente nunca serán los miembros más fieles, preparados y útiles. Muchas veces llegan a ser los más débiles porque empiezan a faltar los días de semana, luego los domingos y después no asisten ningún día. Las reuniones como iglesia son el canal de vida espiritual para los cristianos.

2. Reconozca el peligro de faltar por causa del trabajo.

3. Sea un ejemplo en puntualidad.
A veces no se puede evitar llegar tarde porque surgen obstáculos que están fuera de nuestro alcance, pero para otros llegar tarde es una mala costumbre y pierden parte del servicio a Dios. Sería correcto hacer un esfuerzo para llegan temprano.

4. No sea indolente a la obra de Dios (Jeremías 48.10).
Algunos acostumbran conversar durante el desarrollo del servicio a Dios y distraen a los demás. Otros salen constantemente del local y estorban o interrumpen a quienes desean ofrecer un servicio agradable a Dios. A veces hacen esto por problemas de salud, pero en muchos casos es una mala costumbre.
No olvidemos que Pablo escribe que en las reuniones de la iglesia todo debe hacerse decentemente y en orden (1 Corintios14.40).

5. Enseñe y muestre respeto por la adoración.
Hay quienes acostumbran masticar chicle y al llegar su turno para participar de la cena del Señor ni siquiera se lo sacan.
Todo tiene su tiempo. La adoración no es momento para comer, reír, platicar o masticar chicle, sino para concentrarse en el servicio a Dios.

6. Instruya a sus hijos sobre la conducta en las reuniones.
Ellos  pueden aprender a estar quietos y respetar la adoración a Dios. Muchos padres parecen demostrar más temor ante los hijos que delante de Dios y no les corrigen para que no griten o corran dentro el local. Eso muestra falta de disciplina. No conviene llevar dulces, galletas o juguetes para dárselos durante el culto porque también ellos pueden aprender que es tiempo para adorar a Dios.

Es necesario mencionar estos puntos para crecer y madurar. Todo el que predica y enseña debe hacerlos para agradar a Dios y promover el orden en los servios a Dios. Sea ejemplo.

-Carlos Morgan

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