4 Actitudes que dañan la iglesia

Es necesario evaluar y analizar en qué grado estamos dañando la iglesia de Cristo. Veremos cuatro actitudes nocivas para la salud de una congregación.

I. La fornicación

Hoy día escuchamos a falsos maestros que trastornan la palabra de Dios y añaden sus propios pensamientos introduciendo falsas doctrinas. (2 Pedro 2:1).

Estos hombres quieren pensar mejor que Dios y toman el tema de la fornicación a su propio parecer y a su apetito carnal al decir que una persona que comete fornicación puede volverse a casar.

Pero Dios desprecia tal pecado, Mateo 19:9. En este pasaje Dios habla claro, una persona que comete fornicación no puede volver a casarse y estar bien con Él.

Quienes creen lo contrario dan a entender que Dios no es justo y que no tuvo capacidad de legislar en relación a este asunto.

Dios lo sabe todo y no le agrada la injusticia. Nunca estará de acuerdo con el pecador, no permitirá que se esclavice al justo.

Dios manda que nos apartemos de toda fornicación, 1 Tesalonicenses 4:3. Significa que Dios nunca apoya al fornicario diciéndole: “te puedes casar de nuevo”.

Lo que nos resta, si amamos a Dios, es someternos a su palabra y aprender a pensar como está escrito, 1 Corintios 4:6.

Obedezcámosle a Él y amémosle haciendo su voluntad.

II. El chisme

Otra actitud perjudicial que se está cometiendo en la iglesia y la va dañando.

Cuántos problemas han surgido en la iglesia por causa del chisme. ¿Cuántos hermanos hemos perdido? ¿Cuántos hermanos están fuera de la iglesia por el chisme? ¿A cuántas personas estorbamos para que no sirvan a Dios por eso?

Esto debe terminar en la iglesia, pues daña el trabajo de muchos hermanos que se dedican a servir y rescatar almas para Cristo. Un hermano chismoso tiene su boca llena de maldición, de engaño y fraude, Salmos 10:3-7.

Este mal es notorio cuando en la iglesia se escuchan expresiones como “hoy no tengo en quien depositar mis pensamientos y mis problemas”, “no encuentro en quien confiar porque tengo miedo que se den a luz mis asuntos”.

Es tiempo de poner fin a este pecado, es tiempo de poner fin a los labios mentirosos (Salmos 120:1-3), porque esto no aprovecha en nada a la iglesia, sino que la debilita.

Recuerde que una pequeña llama enciende un horno de fuego, mantengamos nuestros labios sin pronunciar mentiras.

Aprendamos a dominar la lengua porque por ella hay tanto daño a la iglesia y se pasan disgustos entre hermanos por el chisme de terceros.

Pongamos fin a esta mala actitud y continuemos juntos esta carrera, mirando que nadie se quede: despojémonos de todo peso del pecado que nos asedia y porgamos los ojos en Jesús, Hebreos 12:1-2.

Que nuestros labios de hoy en adelante pronuncien verdad, amor hacia nuestro Dios y hacia nuestros hermanos.

III. La vanidad en la forma de vestir

El mundo día a día evoluciona, cada año hay nuevos modelos de autos, casas, muebles, ropa, cadenas, celulares, etc.

Así como evolucionan estas cosas el cristiano quiere evolucionar en su forma de vestir.

El cristiano se deja llevar por la vanidad del mundo. Salen ropas anchas y flojas y los cristianos quieren usarlas. También aparecen escotes ajustados al cuerpo y así los quiere usar.

Recordemos que Dios no escucha a la vanidad de nuestra mente, Job 35:9-13, para no ser mal ejemplo para los jóvenes y niños de la iglesia.

Hoy los niños se rebelan con el padre porque la ropa que les ha comprado es de los años pasados: “ponte la falda, “no, porque no me combina con la blusa, además está fuera de moda”.

El padre dice: “ponte esta”, y el hijo responde: “te dije que no quiero usarla, mejor una pegadita y escotada como la de la hermana”.

Esto pasa a diario en la iglesia. Hemos llegado al grado que surgen problemas entre niños y jóvenes: “yo visto mejor que vos, porque me pongo lo que está de moda”.

Pero eso ocurre por la negligencia de nosotros los padres y de la vanidad del pecado.

Es por eso que catalogo la vanidad como una actitud terrible en el ser humano. Nosotros, como cristianos, no debemos pensar así.

La vanidad es perdición según Job 15:31,32. Un cristiano debe vestir con cordura, modestia y humildad como corresponde a quien profesa piedad, 1 Timoteo 2:9,10.

No pretendo decir que debe vestir mal, sino que es necesario saber elegir su ropa. Recuerde, usted es un hombre o una mujer de Dios y Él quiere que luzcamos bien ante sus ojos.

IV. Las prácticas de este mundo para ganar a los perdidos

¿Cuántos estamos escuchando y practicando cosas que inventan los hombres?, Col. 2:8.

Es un mal al cual debemos ponerle mucho cuidado, pues se introduce poco a poco y puede ser causa de divisiones.

El día del padre, del niño, de la madre, día de la Biblia, 24 de diciembre, Semana Santa, etc.; es vergonzoso tratar de introducir alguna de estas prácticas, aun nosotros como cristianos hacemos lo que el mundo hace.

Nos ponemos frente de la iglesia y decimos felicidades por este día y por el otro, de esta manera nos ponemos de acuerdo con las prácticas de los hombres (las que se han creado con un fin mercantilista).

Estamos siendo contaminados por este mundo, Dios manda que no amemos las cosas de este mundo, ya que éste y sus deseos pasan, 1 Juan 2:15-17.

Hay hermanos que dicen que se debe celebrar algo para que la iglesia se llene de miembros, a quienes no compartimos esta idea nos tachan de aburridos, orgullosos y extremistas.

Pienso, según Dios, que somos la excepción en este mundo. Si el mundo nos dice que somos aburridos, vamos a ser aburridos para ellos, pero será por seguir la voluntad de Dios y no la de los hombres, 1 Juan 3:13.

¿Qué es más importante, agradar a Dios o a los hombres?, Gálatas 1:10.

Pidámosle sabiduría a Dios para poder tratar los problemas que dañan la iglesia del Señor. Agradezco a Dios por la oportunidad de servirle, amarle y escribir para la edificación de la iglesia.

Deseo que estos artículos sean útiles para su vida espiritual. También estoy agradecido con nuestro hermano Freddy Rivas por el esfuerzo de imprimir El Mensajero.

Dios les bendiga hermanos, les deseo bendiciones espirituales y materiales, en el amor de Cristo.

-Richard Lagos, D
Danlí, El Paraíso.

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Publicado en Vida cristiana
3 comments on “4 Actitudes que dañan la iglesia
  1. Gloria dice:

    Si uno viste de una manera para ir a los cultos y de otra para salir, significa que somos hipócritas porque nos gusta disfrazarnos según la ocasión. Somos como el “camaleón”.

  2. carlos dice:

    ¿Considera usted una mujer debe vestir “de manera adecuada” para los cultos? ¿Y los demás días y lugares?

  3. marisela zapien dice:

    Sí es bueno saber que la vanidad no le agrada a Dios. Pero como usted dijo, hay que saber vestir, o de manera adecuada, para los cultos…

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