¿Dónde están las raíces de la iglesia de Cristo?

Se analizan dos opciones: es el resultado del desarrollo histórico del llamado cristianismo o es una institución siempre viva en el Nuevo Testamento y posible de reproducir hoy día.

A menudo nos preguntamos, ¿desapareció la iglesia durante algún tiempo de la faz de la tierra? ¿No es la iglesia de Cristo un grupo más en la evolución del “cristianismo”?
Si volvemos la mirada al pasado, ¿podemos trazar una línea inquebrantable de continuidad entre la iglesia actual y la del primer siglo?

Si no hay una prueba histórica que demuestre que la iglesia siempre existió, ¿cómo podemos decir que pertenecemos a la iglesia fundada en Jerusalén a inicios del primer siglo? ¿No es la iglesia de Cristo un grupo fundado en los Estados Unidos de Norteamérica?

Hace algún tiempo leí un artículo escrito por Rafael Serrano en la revista La Voz Eterna titulado ¿La iglesia del Nuevo Testamento, una utopía?. En esta ocasión comparto con ustedes algunos puntos de interés encontrados en ese escrito. Los párrafos que perteneces al artículo mencionado aparecerán entre comillas  y en letra cursiva.

Muchos desean ver una lista cronológica que demuestre la continuidad de la iglesia de Cristo a través de la historia. Algo similar a lo que presenta la iglesia Católica Romana sobre la continuidad papal. Dicha lista inicia con Pedro como el primer papa en el año 67 d.C, hasta Juan Pablo II, actual Papa. De esta forma, presentando una lista de 265 papas (documento histórico), se proclama como la verdadera iglesia.
Pero “lo importante es tener claro que lo que nos hace herederos de los creyentes del primer siglo no es hacer malabarismos cronológicos y demostrar una línea de continuidad entre la iglesia apostólica y nosotros, sino la identidad de fe y principios con el evangelio de Jesucristo y sus proclamadores… tal como enseña la Biblia”.

Deseo remarcar que no necesitamos presentar documentación histórica que compruebe que somos lo herederos de los primeros cristianos. Lo que nos hace herederos, y por lo tanto, ser parte de la iglesia fundada por Cristo, es “la identidad de fe y principios con el evangelio de Cristo”. El documento para identificar una iglesia de Cristo es el Nuevo Testamento. Al retornar a este documento se puede reproducir una iglesia de Cristo en cualquier parte del mundo sin importar la época.

Cuando el rey Josías (2 Crónicas 34, 35) restauró la adoración al Dios verdadero y el culto conforme a las Santas Escrituras de su época, la “línea de continuidad histórica” era de paganismo, rebeldía, idolatría y falsas enseñanzas. Josías no fue un paso más en “la evolución histórica del pensamiento hebreo”, sino que rompió con la línea y se volvió a Dios.

Para algunos, la actual iglesia de Cristo no es más que un fruto en la línea de continuidad histórica o evolución de cristianismo. Un grupo que tiene su origen en Estados Unidos y en el movimiento de restauración que inició en esa nación.

A través de sus apóstoles, Jesús edificó su iglesia en Jerusalén en el año 33 d. C. A pesar de las discrepancias que encontramos entre los judíos y gentiles convertidos, además de las diversas confusiones que se presentaron entre las iglesias del primer siglo, los creyentes mantenían un patrón de identidad con Cristo.
Con el paso del tiempo la iglesia se corrompió en su organización, adoración, forma (plan) de salvación y gobierno. Esta corrupción o apostasía dio como resultado la Iglesia Católica Romana. Esta organización poco a poco se convirtió en una súper estructura, en un sistema religioso-político.

En el siglo XVI aparece en Europa la Reforma Protestante, donde resalta la figura de Martín Lucero, famoso por sus 95 tesis en las cuales refutaba algunas prácticas de la Iglesia Católica. Sin embargo, el resultado fue la aparición de otras denominaciones con credos humanos, lo cual ensanchó la línea de apostasía.

En el siglo XIX nace en Estados Unidos el llamado Movimiento de Restauración. Hombres como Thomas y Alexander Campbell, Barton Warren Stone y Walter Scott son presentados como personas que se esforzaron por restaurar la iglesia del Nuevo Testamento. A ellos se les conoció como “los cuatro grandes”.
La perspectiva histórica presenta a la iglesia de Cristo como un grupo “que se desligó de los Discípulos de Cristo… se reportaron como un grupo separado en el censo de organizaciones religiosas de 1906… son producto del esfuerzo por restaurar el cristianismo primitivo. Las dos causas principales de la separación fueron la introducción del órgano en la iglesia [música instrumental] y la cuestión de las sociedades misioneras”.

Entonces, ¿es la iglesia de Cristo un grupo iniciado en el siglo 19? Debemos enfocar el tema con la perspectiva de Dios. Cristo dijo que a su iglesia ni siquiera el poder de la muerte podría vencerla (Mateo 16.18).

La iglesia de Jesús siempre ha estado presente en las páginas del Nuevo Testamento. “Tanto el evangelio de Jesucristo como la iglesia del Nuevo Testamento están ahí, y son posibles de reproducir en cada cultura y época debido a su origen divino… Un contrasentido socio-histórico, pero una verdad espiritual y eterna”.

No somos descendientes del Movimiento de Restauración, sino descendientes o seguidores de Cristo (verdad espiritual y eterna). Lo que muchas personas honestas y amantes de la verdad han hecho alrededor del mundo es similar al acto de Josías: han roto “la línea de continuidad del cristianismo” y se han vuelto a Jesús y su sana doctrina.
Josías no reformó la adoración a Dios, sino que detuvo la evolución y retornó al verdadero culto a Dios; se volvió a la senda antigua.

Hoy día, no debemos pretender reformar, sino retornar a la doctrina, fe y adoración de la iglesia primitiva. La raíz de la iglesia no está en el protestantismo ni en el Movimiento de Restauración. Está en Jerusalén, en Cristo, en los apóstoles, en los cristianos primitivos y en la palabra viva del Nuevo Testamento.

Fuentes consultadas

1. Fudge, Edward. “El Movimiento de Restauración cumplido en Jesucristo”.
2. Melton, Gordon J. “Enciclopedia de Religiones Americanas”. Detroit: Gale Research Company, 1987.
3. Valente, Matulli Flaviano. La Iglesia Católica y el Protestantismo. San Salvador: Central Impresora, 1994.
4. W. Carl Ketcherside. “La perspectiva Católica Romana”, Mission Messenger, Vol. 20 #2, (febrero 1957).

Carlos Rodríguez, diciembre 2001,
tomo 10.

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Publicado en Iglesia
2 comments on “¿Dónde están las raíces de la iglesia de Cristo?
  1. Aparicio Poncio Ajú dice:

    Es necesario presentar siempre la identidad de la iglesia de Cristo en páginas como esta, ya que muchas personas no tienen idea de como encontrar la iglesia de Cristo, ni siquiera pasan por sus mentes que en el Nuevo Testamento existe una iglesia de Cristo la que él compro con su preciosa sangre, y por eso piensan que todas las iglesias son iguales. Gracias por las enseñanzas hermano, Dios le bendiga.

  2. Andrés dice:

    El reformador Alemán del s.XVI se llamaba MARTIN LUTERO. NO MARTIN LUCERO!!!

    Felicito por la página y espero que sigan enseñando por la web.

    Dios les bendiga!!!

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